La Revuelta Tuyera. Parte II: Sobre cada una de sus partes y el “buche”.

En este post hablamos de la estructura general de la Revuelta tuyera. Esta vez hablaremos en detalle de cada parte.

Para ello, escucharemos la siguiente revuelta, esta vez con voz cantante, a la que se le conoce popularmente como “buche”.

Haga click aca para descargar:

Es necesario recalcar que el joropo tuyero, al menos el tradicional, se interpreta en duo: El arpista, y el “buche”, que acostumbra a tocar las maracas simultáneamente mientras canta.

La Revuelta, como muchos otros géneros de la música folclórica venezolana, tiene fuertes dosis de improvisación. Por supuesto, hay parámetros que no se improvisan, como la estructura general, que es bastante uniforme, y ciertos giros melódicos y armónicos que se encuentran internalizados en el arpista y el cantante. Por norma general, la maestria del dúo, o por decir, del arpista, radica principalmente en su capacidad para unir de una forma homogénea y coherente cada una de las secciones de la revuelta

Determinar exactamente el punto en donde algo en la Revuelta deja de ser “internalizado”, para comenzar a ser “improvisado” es un tema como para escribir una tesis de grado. Para ello habría que coger todo un conjunto de grabaciones de un arpista notable, como Fulgencio Aquino, y dedicarse a determinar las diferencias y similitudes entre ellas. Se tendría que coger dictado porque ninguna de estas grabaciones están en partitura, y se se tendrían que buscar videos para ver que cosa hace con las manos. La técnica para tocar el arpa tuyera es enorme, y los arpistas tienen una gama grandisima de pequeños “trucos” para lograr tales o cuales sonoridades. Quizás hablemos de ello en el futuro. ;)

Regresando a la estructura general de la Revuelta tuyera, tenemos los siguientes componentes:

1. Pasaje: Con esta danza se inicia la Revuelta. Puede ser en tono mayor o menor. El cantante generalmente trae aprendida la letra y melodía de lo que canta en el pasaje. Consiste en una secuencia de acordes mas o menos fija (o que fijan el arpista y el cantante previamente), y se acostumbra a repetir esta secuencia dos o tres veces, aun cuando la letra puede cambiar. Puede modular, aunque no es estrictamente necesario. Los rasgos mas significativos que hacen que el pasaje sea reconocible fácilmente son el sonido del bordón que se acostumbra a hacer con una dinámica muy fuerte, dejándole resonar mientras se hacen diversos dibujos melódicos en los registros agudos del arpa, y el uso de escalas en donde se turnan ambas manos, como en el ejemplo acá citado:

Pareciera como si, literalmente, el arpista pulsase el bordón con todas su fuerzas.

Con respecto a las escalas, en los pasajes resulta muy comun ver dibujos como este:

Casi siempre se usan escalas ascendentes, que terminan con una pequeña cadencia.

2. Yaguazo: El yaguazo es el punto en donde el cantante improvisa. Esto no niega la posibilidad de que tenga algo o la totalidad de la letra aprendida, pero por lo menos, muestra la intención de que sea improvisado. La entrada de yaguazo, es un puente que une al pasaje con el yaguazo corrido, o contestado, según sea el caso. Comparte mas características en común con el pasaje que con el yaguazo corrido, hasta tal punto en que a veces se hace complicado diferenciarlos.

Escúchese el enorme parecido entre el pasaje y la entrada de yaguazo:

1. Pasaje

2. Entrada de yaguazo

El yaguazo corrido resulta inconfundible. El mejor ejemplo que conozco de esta sección es el “Yaguazo en contrapunteo”, cantado magistralmente por Jesús Sevillano.

Las dos principales características del yaguazo corrido son el uso de las octavas en el registro agudo, tal como aparece en la siguiente figura:

yaguazo corrido

Este dibujo melódico y ritmico va seguido, casi siempre, de una escala descendente en el registro agudo, conformado por un núcleo rítmico sincopado que se repite varias veces hasta terminar la progresión, tal como se muestra en la siguiente figura:

yaguazo corrido

En el ejemplo auditivo se puede escuchar claramente ambas caracteristicas:

Otra cosa importante es que el yaguazo corrido modula, casi siempre, a su relativo menor o mayor, según sea el caso. Se ven yaguazos que modulan solo dos veces, como también los hay que modulan muchas mas veces. Todo depende de que tánto se quiera alargar el yaguazo.  Como las arpas tuyeras son diatónicas, estas modulaciones siempre terminan siendo modales. No es común ver arpistas tuyeros que cambien la afinacion del instrumento tensando la cuerda con un dedo en momentos oportunos, tal como se ve en el arpa llanera.

El yaguazo contestado, o yaguazo contestao, es la sección con el ritmo mas marcado. Su característica principal radica en un dibujo rítmico bastante simple, en donde el bajo punzante indica el tempo con bastante robustez. En esta sección los bailarines hacen coreografías un tanto más agitadas. Escuchese el ejemplo siguiente:

Los encierres del yaguazo conectan al yaguazo con la guabina. Suena bastante parecido al yaguazo contestado. Se usa comunmente, en el bajo, dibujos rítmicos como el siguiente:bajo

El yaguazo corrido “menor”, igual que los encierres de yaguazo “menor”, son extensiones que se hacen al yaguazo según se quiera prolongar en mayor o menor medida la duración de la revuelta. Son completamente prescindibles.

3. Guabina

Esta sección tiene una entrada mas o menos estandarizada, que consiste en una “llamada” que casi siempre tiene un dibujo melódico como el de la siguiente figura:

entrada guabina

Seguido por una pequeña cadencia que acaba con un arpegio más o menos largo. La guabina se parece mucho al pasaje, hasta tal punto que pueden llegar a confundirse mucho entre sí. Las únicas diferencias claramente distinguibles son dos: El pasaje está al comienzo de la revuelta mientras la guabina está en medio de esta, y la guabina no modula, aun cuando el pasaje puede modular a distintos tonos. La guabina tiene ciertos giros melódicos que recuerdan mucho a las chipolas, de las que hablaremos detalladamente mas adelante.

El ejemplo siguiente es de una guabina.

4. Maricela. La maricela, o marisela, es la única sección en donde el cantante hace silencio. Esto ocurre porque se deja que el arpista haga despliegue de todo su dominio técnico del instrumento, utilizando todo el registro del arpa. La maricela casi siempre modula varias veces antes de culminar. La maricela desemboca con la “llamada del coco, o “llamada del mono”, que es una pequeña cadencia final, en donde el cantante tiende a decir versos picarescos.

Maricela:

Llamada del mono:

De esta forma, hemos hablado con mas detalle de cada sección de la revuelta. Desde luego, este tema da como para escribir enciclopedias completas. Espero retomar el tema en el futuro y hablar sobre cosas de las que me he quedado escueto, como los demas ritmos y golpes que conforman el joropo central, y del como pueden integrarse, en la revuelta, ritmos que no pertenecen a su estructura general.

Hasta la proxima. ;)

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One Response to La Revuelta Tuyera. Parte II: Sobre cada una de sus partes y el “buche”.

  1. L. Navas says:

    Excelente trabajo…hasta yo, que no se nada de musica, comprendí la explicación y disfruté aun mas de la musica central, de la cual soy un gran seguidor. Gracias amigo

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